Para las familias afectadas por la hemofilia en Marruecos, el acceso al tratamiento ha transformado no solamente la atención médica sino también la vida cotidiana. El joven Adam fue diagnosticado después de que presentó una hemorragia abundante luego de una caída. “Cuando lo llevamos [al hospital] nos dijeron que tenía hemofilia”, recuerda su padre, Hasan. Para sus padres, el diagnóstico causó miedo e incertidumbre, preocupaciones que solo eran aliviadas por el apoyo que recibían de organizaciones locales, de la Federación Mundial de Hemofilia (FMH) y de su Programa de Ayuda Humanitaria.
septiembre 11








