Para Jasiah, un joven con hemofilia, crecer en Trinidad y Tobago significó largas estancias hospitalarias y un conocimiento limitado sobre los tratamientos disponibles. Durante periodos difíciles en la escuela primaria pasó meses hospitalizado. Su madre, Brigit, recuerda las dificultades que la familia enfrentó en una ocasión en la que se fracturó una pierna, crisis que implicó viajar a otra ciudad y varios días en el hospital. La experiencia reveló los desafíos que las familias pueden enfrentar cuando se dificulta el acceso al tratamiento rápido. Afortunadamente para Jasiah y otras personas de la comunidad local de trastornos de la coagulación hereditarios –entre ellas su hermano menor– la capacitación y las donaciones de productos de tratamiento proporcionados por el Programa de Ayuda Humanitaria de la FMH han transformado todo. Mediante múltiples esfuerzos colectivos facilitados por el Programa –los cuales abarcan alianzas con la Sociedad para Trastornos Sanguíneos Hereditarios y Graves de Trinidad y Tobago y CTH locales– el país está creando un modelo de atención más sólido y sustentable.
Estos padres pueden ir a trabajar y estos niños pueden ir a la escuela, de modo que la disponibilidad de la profilaxis y otros tratamientos… representó un cambio radical para nuestros pacientes con hemofilia.
—Nadia Stoute Vigil, enfermera, hematología pediátrica, Hospital General Scarborough
Una historia de éxito clave hecha posible gracias al Programa de Ayuda Humanitaria de la FMH fue la introducción de un suministro constante de productos de tratamiento donados en Trinidad y Tobago. Esto permitió a la comunidad pasar del tratamiento de hemorragias agudas a la posibilidad de ofrecer tratamiento profiláctico. La doctora Camille Greene, pediatra consultora del Hospital General Scarborough, explicó que el actual modelo de tratamiento profiláctico ayuda a los pacientes no solo a evitar hemorragias repetidas, sino también a mitigar el dolor y el daño articular. El tratamiento en el hogar que emplea el CTH también limita desplazamientos tardados y costosos para las familias. Este cambio se produjo de forma gradual: los equipos de atención médica primero atendían a los pacientes en los centros de tratamiento y posteriormente capacitaron a las familias para administrar el tratamiento de manera segura en el hogar.
Para las familias, este cambio ha significado menos interrupciones en la escuela, en el trabajo y en la vida cotidiana. La transformación en la calidad de vida de las PCTC del país ha sido igualmente drástica. La doctora Greene recuerda particularmente a un chico con hemofilia y su transición de una silla de ruedas a poder caminar: “[Su equipo médico original] estaba convencido de que no podría caminar. Nosotros les dijimos que sencillamente estaba recibiendo [factor] con muy poca frecuencia y que tal vez deberíamos administrarle tratamiento profiláctico secundario. [En poco tiempo estaba] caminando y yo maravillada: ‘¿Eres el mismo chico?’ Fue sencillamente increíble.”
La experiencia en Trinidad y Tobago demuestra que el acceso al tratamiento depende de algo más que solo el medicamento. A través de una cooperación sostenida entre profesionales médicos, organizaciones de pacientes, familias, gobiernos y aliados mundiales, las PCTC pueden recibir atención oportuna, desarrollar confianza en el manejo de su trastorno y llevar vidas más plenas e independientes.
Desde el 2015, el Programa de Ayuda Humanitaria de la FMH ha donado a Trinidad y Tobago más de 8.3 millones de unidades internacionales (UI) de productos de factor. Tan solo en 2025 se donaron al país casi 1.4 millones de UI de productos de factor. Para obtener más información sobre el Programa haga clic aquí.
Acerca del Programa de Ayuda Humanitaria de la FMH
El Programa de Ayuda Humanitaria de la FMH combate la falta de acceso a la atención y el tratamiento ofreciendo un apoyo muy necesario a personas con trastornos de la coagulación hereditarios en países en vías de desarrollo. Al proporcionar un flujo más previsible y sustentable de donaciones de ayuda humanitaria, el Programa de Ayuda Humanitaria de la FMH hace posible que los pacientes tengan acceso consistente y confiable al tratamiento y la atención. Nada de esto sería posible sin el generoso apoyo de Sanofi y Sobi, nuestras contribuyentes visionarias fundadoras; de Bayer, CSL Behring y Roche, nuestras contribuyentes visionarias; de Grifols, nuestra contribuyente de liderazgo; y nuestro colaborador, Takeda. Para obtener más información sobre el Programa de Ayuda Humanitaria de la FMH visite www.treatmentforall.org.